El oso andino habita en Nariño y su presencia ha sido registrada en varios municipios como Pasto (en El Encano), Buesaco, La Unión, Cumbal, Funes, Puerres, Córdoba, La Cruz y San Pablo. Estos avistamientos son valiosos pero también alertan sobre la vulnerabilidad del oso, ya que la principal amenaza es la pérdida de su hábitat por actividades humanas como la ganadería y la agricultura. La recomendación ante un avistamiento es nunca atacar al animal, mantener la calma, apartarse lentamente y reportar a las autoridades ambientales.






